Vida eterna, paso fugaz (y III)

El residuo que registra una mayor tasa de recogida per cápita para su posterior reciclaje es el vidrio y Balears está a la cabeza de tasa de reciclado en España.

 Lluís Amengual Esta misma semana, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado los datos de generación de residuos en España correspondientes al ejercicio de 2011. Entre otros, cabe destacar que durante 2011 se recogieron 23,3 millones de toneladas de residuos, un 4,5% menos que en 2010. De estas, 18,8 millones de toneladas se correspondieron a residuos mezclados mientras que 4,5 millones procedieron de recogida selectiva. En el caso de Balears, según INE, se generaron 739.500 toneladas de residuos en masa, 22.300 toneladas de vidrio, 25.200 toneladas de papel y cartón y 23.700 toneladas de envases ligeros. Un volumen de residuos que hizo que Balears se situara en la cabeza de España, un año más, como mayor productora per cápita de residuos con 780,1 kilos por habitante y año, muy lejos de la media española de 504,5 kilos por habitante. En el otro extremo de la tabla se encontró la Comunidad de Madrid con 404 kilos por habitante y año. A título general, del total de residuo urbano recogido en España, el 48% se destinó al reciclado, el 44,8% a vertido y el 7,2% a incineración.

El residuo que registra una mayor tasa de recogida per cápita para su posterior reciclaje es el vidrio. Un hecho que sitúa a Balears en la cabeza de tasa de reciclado en España con 25,9 kilos por habitante y año. Un volumen de vidrio que aparece después de haberse segregado de todos aquellos elementos que no son propiamente vidrio y que se arrojan en el iglú verde. Son los denominados impropios. Unos impropios que se eliminan en la planta de tratamiento mediante un proceso mecánico para obtener el calcín para fabricar un nuevo tarro, frasco o botella. "Fruto de la creciente concienciación ciudadana, solo el 2% de los residuos que reciben los iglús verdes destinados a recoger de forma selectiva los envases de vidrio son impropios", apunta Emiliano López, técnico del Área de Comunicación Corporativa de Ecovidrio, asociación sin ánimo de lucro encargada de la gestión del reciclado de los residuos de envases de vidrio depositados en los iglús verdes de toda España.
Los impropios dificultan enormemente el reciclaje del vidrio y son, por ejemplo, la porcelana, cerámica, gres, baldosas, tierra, grava, cemento, madera y metales. El cristal tampoco se puede depositar en el iglú verde. Así, el contenedor de vidrio no debe albergar piezas de cristales blindados, parabrisas, pantallas de televisión y ordenadores, bombillas y otras luminarias, vajillas, vidrio opalino, espejos, cristales opacos y de colores, vitrocerámicos, etc. O cualquier elemento que en su composición pueda contener plomo. Y es que una cosa es vidrio y la otra es cristal. Una diferencia entre ambas que se circunscribe estrictamente al orden de las moléculas que conforman los átomos y moléculas de ambos compuestos. En el caso del cristal, siguen unas leyes perfectamente establecidas, lo que da lugar a unas formas definidas con ejes y planos de simetría, es decir, sistemas cristalográficos como el cúbico o el rómbico. En cambio, en el caso del vidrio su disposición es aleatoria, es decir, sin estar sujeta a reglas. Destacar que los cristales se encuentran de forma natural en la naturaleza como por ejemplo el cuarzo. Una estructura ordenada que no se puede conseguir en un horno de una vidriera.
"El volumen de impropios varía en función de la época del año. En la apertura y cierre de los establecimientos hoteleros y el por el  ritmo de trabajo de éstos, aparecen más impropios, especialmente de restos de cerámica procedentes de las vajillas", explica Jaume Oliver, consejero delegado de 
TM Alcúdia Reciclatges, empresa que acondiciona el vidrio para ser fundido en la península. 
"Desde Ecovidrio seguiremos concentrando esfuerzos en recordar a la ciudadanía que los contenedores para envases de vidrio situados en las calles sirven para recoger únicamente los envases de vidrio como tarros, frascos y botellas que todos consumimos. Hay otros materiales, como pueden ser la cerámica u otros tipos de vidrio (vasos, cristales de ventanas, etc.), que al tener una composición distinta a la del vidrio de los envases, deben ser depositados en los puntos limpios de los pueblos y ciudades", explica López.

Bombillas incandescentes
Fabricadas con un mínimo de cinco materiales diferentes, no se deben depositar en el contenedor de vidrio. Actualmente ya no se fabrican y no existe un sistema estandarizado para su reciclado por su elevado coste. Su destino debe ser el contenedor de rechazo. En cambio, las de bajo consumo, se deben depositar en contenedores habilitados. Para más información: www.ambilamp.es

Cristales de ventanas, parabrisas o cristales blindados
Difícilmente podremos introducirlos por la boca del iglú verde por lo que es la primera señal de alarma: ¿debemos romper el cristal con un martillo para que se recicle correctamente? Evidentemente, no. Todos ellos, ni en trozos ni en unidades completas, se deben depositar en los contenedores verdes.

Copas y vasos de cristal
Como se ha visto anteriormente, el vidrio no es lo mismo que el cristal. Y las copas y los vasos se fabrican con cristal y no con vidrio. Además, se les añade plomo para que tengan una determinada acústica, que se materializa al golpear una copa con un cubierto metálico. Además, la normativa de envases alimentarios establece un límite de 200 partes por millón de metales pesados en botellas y frascos.

Bolsas de plástico
Las bolsas de plástico, envases o cualquier otro elemento derivado del petróleo no deben depositarse en el contenedor de vidrio. Es muy habitual que se arroje por comodidad la bolsa con las botellas de vidrio en el iglú. Sin embargo, este hecho entorpece el reciclaje. Las bolsas y envases ligeros se deben depositar en el contenedor amarillo.

Tapones y cápsulas
Tapones y cápsulas. De origen metálico, son los típicos infusibles que acompañan a tarros, frascos y botellas. Aunque son fácilmente separables mediante imanes, corrientes de Focault o overbands en las plantas de tratamiento es mejor si ya no llegan a ella. Por ello, se recomienda depositar estos elementos en el contenedor amarillo.

Platos
Los platos son otro de los elementos que entorpecen de forma destacada el reciclaje. Hasta que llegan a la planta de tratamiento, el plato, cerámico o no, ha tenido el suficiente tiempo como para deshacerse en minúsculos infusibles que dificultan el reciclaje. Por ello, su destino no es el iglú verde sino el contenedor de rechazo.

Papeles y etiquetas
¡Que no cunda el pánico! No es necesario tener que eliminar las etiquetas de las botellas y frascos para su correcto reciclaje. Es un material fácilmente separable y que a 1.400 grados centígrados, la temperatura de fusión del vidrio, simplemente, se volatiliza. Eso sí, hay que ir con cuidado a tirar las cajas u otros rellenos que habitualmente acompañan las botellas.

Cientos, miles de envases
Tantos como colores hay imaginables. No solamente las tapas se deben depositar en el contenedor amarillo. También no se deben despositar en el iglú verde pajitas o champañeras, muy habituales en época estival.

Latas, el iglú verde no es su sitio
Podríamos usar esta lata como un símbolo de: "ante la duda, el iglú verde no es su sitio". En la planta de selección de vidrio se encuentra de todo, desde tablas de surf hasta elementos sexuales que poco o nada tienen que ver con el vidrio, pasando por juguetes, periódicos, cajas de medicamentos o libros. El iglú verde no es su sitio.

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DiarioMallorca